Nuevo modelo de negocio para startups
El modelo de negocio occidental de las startups, que consiste en invertir enormes cantidades de capital de riesgo en una nueva idea, ha fracasado por completo por varias razones.
- No hay ideas nuevas. Con la burbuja y el desplome del mercado bursátil de alta tecnología en 2001, innumerables empresas emergentes fracasaron, perdiendo miles de millones de dólares en capital de los inversores. La promesa de la inteligencia artificial y el desarrollo automático de software no se ha materializado. Una idea nueva y exitosa debe resolver un problema real, no ser una mejora menor a un producto existente ni «resolver» un problema inexistente.
- Falta de talento en ingeniería. Durante muchos años, las mentes técnicas más brillantes de Estados Unidos se han ido a trabajar para los grandes bancos desarrollando «instrumentos financieros complejos» para pagar sus enormes deudas estudiantiles, agotando por completo la reserva de ingenieros y programadores experimentados.
- Los costos iniciales para emprender son elevados. Las startups con una financiación significativa de capital de riesgo se centran en los aspectos no técnicos del negocio: oficinas y mobiliario de lujo, ejecutivos (no técnicos) bien remunerados, estudios de mercado y publicidad. Por lo general, su vago «plan de negocios» consiste en comprar el prototipo de una startup extranjera y ponerle su nombre. Esto siempre fracasa.
- Necesidad de resultados inmediatos. Una startup típica financiada por capital de riesgo requiere que el producto esté terminado y en venta en 18 meses, incluso si el producto inicial no es completamente funcional. El desarrollo y la fabricación de una idea novedosa e importante lleva muchos años y conlleva numerosos contratiempos y comienzos fallidos.
La creatividad va más allá de tener grandes ideas. También implica el proceso de hacerlas realidad. Antes, la fase de desarrollo de prototipos de alta tecnología requería un equipo de ingenieros y programadores especializados, autónomos y altamente creativos, guiados por el visionario. Desafortunadamente, los inventores rara vez son emprendedores y pueden pasar años buscando financiación para esta fase, a menudo cediendo acciones y control a un grupo de capital riesgo y perdiendo la visión fundacional. Si la fase de prototipo tiene éxito, el proyecto puede pasar a la fase de implementación, que requiere una nueva ronda de financiación o la venta a una empresa consolidada.
«El mundo está lleno de ideas, pero para que una idea funcione hay que llevarla a cabo hasta su finalización.» – Michael Dell
Me di cuenta de que el coste de vida en Estados Unidos era demasiado alto y el 20 de enero de 2017 me mudé a la tranquilidad de Los Mochis, México, donde podía trabajar sin interrupciones constantes. En Los Mochis pude utilizar mis décadas de experiencia en ingeniería y programación para completar la fase de prototipo de Heart Inform sin financiación externa ni la contratación de consultores especializados. Al ser el único diseñador, pude integrar sin problemas todas las funciones técnicas y optimizar el diseño para la producción en masa.
Para llevar el proyecto Heart Inform a producción y distribución, necesité utilizar un conjunto diferente de habilidades que había adquirido a lo largo de los años, incluyendo compras, producción en masa, desarrollo web y funciones empresariales como marketing, administración, finanzas, derecho y contabilidad fiscal. Una vez más, sin contratar consultores especializados.